| En el Día Mundial del Agua, Las Lomas de Carabayllo sigue sin agua |
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Mientras el mundo celebraba el 22 de marzo el Día Mundial del Agua, decretado por las Naciones Unidas el año de 1993, nuestra zona de Lomas de Carabayllo, compuesto por más de 60 asentamientos humanos seguimos sin agua. Sobrevivimos gracias al agua que compramos de los “aguateros” o sea, de los camiones cisternas que nos venden agua contaminada. Y, además, nos venden el agua más cara del mundo, que no la pagan ni los más ricos de Lima. Pagamos por agua de mala calidad, sucia y eso, me recuerda que la UNESCO ha señalado que un millón y medio de niños menores de cinco años mueren cada año en el planeta a causa de enfermedades transmitidas por el agua contaminada.
El Mundo celebra el Día del Agua en medio de una mala repartición del agua, en medio de una espantosa inequidad. Hoy, en el mundo más de 900 millones de personas no tienen agua que beber y en Perú la cifra alcanza a 10 millones de personas que no tienen agua en sus casas. Y, sin embargo, este mundo hay mucha gente que derrocha el agua.
Aparte de eso, sabemos que el agua escasea cada vez más, que las montañas tienen menos agua por el derretimiento de los glaciales; que los ríos, lagunas y las aguas del subsuelo se contaminan cada día más por la actividad minera irresponsable, por las aguas negras y por la basura de las ciudades que van a parar a los ríos. Y encima de eso, el cambio climático esta causando inundaciones y sequías.
No olvidemos que el agua es un derecho humano. Que todos los hombres y todas las mujeres de nuestro planeta debemos tener garantizado el acceso a este recurso natural. Y que en Lomas de Carabayllo el gobierno pronto nos garantice el ejercicio de ese derecho al agua limpia.
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Mientras el mundo celebraba el 22 de marzo el Día Mundial del Agua, decretado por las Naciones Unidas el año de 1993, nuestra zona de Lomas de Carabayllo, compuesto por más de 60 asentamientos humanos seguimos sin agua. Sobrevivimos gracias al agua que compramos de los “aguateros” o sea, de los camiones cisternas que nos venden agua contaminada. Y, además, nos venden el agua más cara del mundo, que no la pagan ni los más ricos de Lima. Pagamos por agua de mala calidad, sucia y eso, me recuerda que la UNESCO ha señalado que un millón y medio de niños menores de cinco años mueren cada año en el planeta a causa de enfermedades transmitidas por el agua contaminada.


